Motivos
Las diferencias de raza, origen, cultura, orientación sexual, aspecto físico, etc., incrementan la probabilidad de sufrir acoso por Internet. La baja autoestima, la inseguridad o la falta de habilidades sociales complican la relación con los demás, la respuesta a conflictos y la defensa de los propios derechos.

El ciberacoso tiene diversas causas, como la búsqueda de reconocimiento y aceptación, la falta de empatía y la baja tolerancia a la frustración por parte de los agresores. Los factores de riesgo incluyen el anonimato en línea, la facilidad para difundir contenido y la falta de supervisión por parte de los adultos.
Relación con la tecnología
El uso del internet cobró relevancia en la vida de los seres humanos, pues con él podemos acceder a informaciones, servicios y comunicarnos a través de las tecnologías digitales. No obstante, también dio origen al ciberacoso, una nueva forma de cometer delitos:
La llegada de Internet ha permitido la «comunicación virtual», que se ha convertido en un recurso para muchos y ha abierto oportunidades sociales adicionales. El anonimato en Internet permite a una persona experimentar diferentes roles sociales o seres sin temor a recibir evaluaciones negativas o sanciones sociales al comunicarse en persona. El anonimato reduce el nivel de responsabilidad personal y convierte al calumniador en un entorno informativo casi simultáneo en el que es fácil esconderse de la agresión de una persona ofendida.
Las tecnologías digitales pueden ofrecer espacios en los que acompañados de un mal uso, el acoso puede ser en cualquier momento y en cualquier lugar. Las redes sociales, pueden exaltar y difundir en espectros más amplios, las características y circunstancias de la propia adolescencia, lo que podría llevar a que el impacto hacia la víctima sea más perjudicial.

La incidencia del acoso cibernético se ha incrementado de forma directamente proporcional a la expansión de las nuevas tecnologías. Es por ello que cada vez hay más medios en donde recibir ciberacoso.
Las redes sociales.
Aplicaciones, como las que proporcionan servicios de mensajería anónima, como Tellonym o Sarahah. Los acosadores pueden valerse de ellas para atacar a través de mensajes, ya sean públicos o privados.
Foros y comunidades virtuales:Aunque son espacios diseñados para hablar sobre intereses y temas específicos, los acosadores pueden encontrar estas páginas web visitadas por la víctima y molestarla mientras las utiliza.
Herramientas de trabajo colaborativo en el entorno educativo, como Google Presentations o Google Docs, permite añadir comentarios y editar el trabajo de los compañeros/as de forma conjunta.
Juegos utilizados por menores, tanto en videoconsolas como en ordenadores o dispositivos móviles, debido a que muchos incluyen funciones de mensajería o perfiles públicos.